Desirée y la Reina de las Nieves
Escrito por Marko Pejović
Adecuado a partir de 6 años, pero con lecciones que traspasan los límites de la infancia
Creado en colaboración con niños de Serbia, Polonia, Eslovenia, España e India •
perfeccionado con los comentarios de niños de todo el mundo
¡Ser diferente es lo que te convierte en único!
Desirée, una niña con síndrome de Down, escucha el cuento sobre la Reina de las Nieves y decide reunir fuerzas para luchar por la amistad de un niño llamado Izan.
Personajes
Desirée
Desirée es una niña de ojos rasgados, nariz chata y con lo que nosotros llamamos síndrome de Down. A pesar de que pueda parecer diferente de las demás niñas, lo que realmente la diferencia de la mayoría de ellas es su corazón. Tiene una gran sensibilidad emocional y es capaz de percibir qué necesitan los demás con solo una mirada. Ni siquiera la mayor injusticia puede congelar su bondad, y su coraje brilla cada vez que alguien está en apuros. Con la ayuda de su abuela, descubre que lo que la distingue de los demás es, en realidad, su mayor fortaleza, y que las personas que tienen el corazón helado son las que más amor necesitan.
Izan
Izan es un niño muy dulce, cariñoso e inteligente, y muy buen amigo. Su deseo es proteger siempre a Desirée, pero no es capaz ni de protegerse a sí mismo de los abusones. Aunque pasa por momentos de flaqueza, acaba por descubrir lo que en el fondo siempre había sabido: que la amistad es más fuerte que el miedo o la vergüenza, y que los más fuertes son aquellos capaces de disculparse o de admitir sus errores.
Richard
Richard es un niño que camufla su inseguridad increpando a los demás y actuando como el líder de todos. Tiene problemas de autoconfianza y le gustaría ser más fuerte, más alto y más admirado por sus compañeros. Es un abusón porque nunca aprendió a quererse a sí mismo. A lo largo del cuento, Desirée e Izan le enseñan que incluso la gente que hace daño a los demás es capaz de aprender, crecer y cambiar.
La abuela
La abuela es muy tierna, sabia y tiene una paciencia infinita. Es consciente del don que tiene Desirée y lo cultiva con amor y consejos. En vez de darle todas las respuestas directamente, le enseña a seguir su corazón, a creer en sus habilidades y a actuar con valentía. Con su sabiduría calmada, la abuela demuestra que la inteligencia emocional —la capacidad de sentir, comprender y cuidar— es un poder que puede tener un gran impacto.
El puente
El puente que conecta las casas de Desirée e Izan es mucho más que una pasarela: es un símbolo de su amistad. Representa la verdad, la resiliencia y el viaje de ambos hacia la superación del miedo, la presión de grupo y la incomprensión. Al cruzarlo, recuerdan que aquellas conexiones basadas en el cariño y la valentía pueden superar cualquier tormenta.
Temas tratados
La bondad como fortaleza
La bondad de Desirée no es una debilidad, sino su mayor fortaleza. Es capaz de ver más allá de la ira y la burla. Se niega a encogerse ante la crueldad, y su empatía nos enseña que, incluso aquellos que hacen daño a los demás, a menudo es porque intentan esconder sus propias heridas.
Pertenencia e identidad
A través de la sabiduría de su abuela, Desirée aprende que lo que la hace «diferente» es, en realidad, aquello que la hace brillar. Su historia plantea una pregunta: ¿Qué quiere decir, en realidad, «encajar en el mundo»? ¿Hay que esconder partes de ti o bien que te acepten por quien realmente eres?
